Entrevista embajador de Finlandia: Jukka Siukosaari

Entrevista embajador de Finlandia: Jukka SiukosaariEmbajador de Finlandia: Jukka Siukosaari

1. ¿Por qué razones decidió venir como embajador a la Argentina?

Desde mis años en la escuela, he estado interesado en los países con patrimonio latino, tanto en Europa como en Sudamérica. Mi primer puesto diplomático fue en Roma y ya, en ese entonces, Buenos Aires también estaba en el listado de destinos favoritos (junto con Madrid y Santiago de Chile). Tanto mi esposa como yo disfrutamos mucho vivir en Italia y nos pareció natural continuar explorando las sociedades latinas aquí en Buenos Aires. La ciudad y el país han probado que nuestra elección fue la correcta – Argentina es un país con Buena gente.

 

2. ¿De qué manera comenzó su carrera diplomática?

Embajador y su esposa Mariella

Embajador y su esposa Mariella

Cuando me gradué en la Universidad en 1992, trabajé como investigador y también como ejecutivo de ventas; ambos trabajos muy relacionados con mis estudios económicos. Sin embargo, durante mucho tiempo, la política internacional y la diplomacia habían sido una carrera alternativa posible para mí (una vez escribí una redacción en la escuela sobre mi trabajo de ensueño como embajador), y cuando el Ministerio para Asuntos Exteriores abrió la convocatoria para nuevos diplomáticos, allá por 1994, decidí postularme. 

 

3. ¿En qué otros países estuvo trabajando antes de estar aquí?

Además de Finlandia, he trabajado en Irlanda, Italia, Sudáfrica y el Reino Unido. Argentina es así el quinto país extranjero, y espero que no sea el último.

 

4. ¿Cuándo comienzan históricamente las relaciones diplomáticas y comerciales entre Argentina y Finlandia y de qué manera? ¿Quiénes las iniciaron?

Argentina reconoció a Finlandia como Estado soberano ya en 1918, seis meses después de la declaración de la independencia por parte del Parlamento Finlandés, el 6 de diciembre. En la década del 20, comenzaron a desarrollarse las relaciones económicas. Las exportaciones finlandesas principales a Argentina estaban relacionadas con la industria forestal: papel prensa y otros productos de papel, cartón, madera contrachapada y pulpa. Nosotros importábamos productos agrícolas: avena, maíz, trigo, semillas de lino, pieles y aceites vegetales. En los años 20, ambos países designaron Embajadores y la Embajada de Finlandia en Buenos Aires abrió en 1929. Fueron empresarios privados los que iniciaron las relaciones económicas.

 

5. ¿Cuáles fueron los mejores momentos en esta relación y por qué; y cuáles los más difíciles desde esos comienzos? ¿Y en los últimos años?

En Finlandia recordamos bien que Argentina fue el primer país en responder a la solicitud de la Liga de Naciones (la predecesora de las Naciones Unidas) para enviar ayuda a Finlandia al comienzo de la Guerra de Invierno contra Rusia. Por su lado, Finlandia fue un importante proveedor de máquinas para papel y de la industria naviera cuando la Argentina estaba construyendo sus industrias.

En cualquier relación bilateral, hay cuestiones que son más difíciles de resolver que otras. Desde el principio mismo, el trabajo de la Embajada ha sido resolver cuestiones relacionadas con el comercio y las inversiones – las restricciones a las importaciones no son un fenómeno nuevo.
Durante la última década, la relación fue tensa por la inversión de una empresa privada finlandesa en Uruguay. Pero hemos superado estas dificultades con un diálogo abierto y constructivo. Esa es la manera finlandesa de hacer las cosas – poniendo los temas sobre la mesa, encontrando juntos una solución y siguiendo adelante. El mundo en el que vivimos es de interacción y cooperación, ningún país que quiera ser próspero puede «operar en el vacío».

 

6. ¿Qué posibilidades ve hacia el futuro en las relaciones bilaterales?

Tenemos muchas posibilidades de profundizar los contactos entre Argentina y mi país. El as de la sociedad finlandesa – el sector educativo – es un sector natural de crecimiento. Tenemos un número cada vez mayor de jóvenes finlandeses estudiando en Argentina y viceversa. Creo que también hay buenas posibilidades en la cooperación científica y tecnológica, en el campo de la bioenergía por ejemplo. Mis colegas argentinos se encuentran muy interesados en nuestra política de innovación y la habilidad de crear nuevas compañías desde estudios realizados en las universidades. El comercio bilateral también tiene potencial para crecer. Las empresas finlandesas observan permanentemente el mercado argentino, pero necesitan un ambiente más abierto y predecible para incrementar su presencia aquí. También deberíamos mirar a las inversiones, en ambos sentidos.

 

7. ¿Qué es lo que Finlandia importa más de la Argentina y qué exporta en mayor cantidad hacia acá?

Durante la última década, el vino se ha convertido en el producto de importación número uno, pero durante los últimos años, también los minerales argentinos han aumentado significativamente su cuota en el comercio. En nuestras exportaciones, aún prevalecen los productos de papel tradicionales, aunque el sector de la alta tecnología está creciendo, especialmente en productos de software relacionados a las comunicaciones móviles. Por ejemplo Nokia aún tiene una fuerte presencia en Argentina a través de sus negocios de red, aun cuando la producción de sus teléfonos fue vendida a Microsoft.

 

8. Finlandia cumplirá 100 años de su independencia como país soberano en el 2017 ¿qué proyectos tienen en la colectividad finlandesa argentina para ese momento?

La comunidad finlandesa en Argentina es relativamente pequeña y, actualmente, parece estar atravesando un cambio generacional. Estoy al tanto de que mis compatriotas en Misiones, descendientes de la primera ola de inmigrantes de Finlandia hacia aquí, planean viajar a Helsinki y tal vez a otras ciudades, en el 2017. Seguramente, habrá festejos tanto en Buenos Aires como en Misiones.

 

9. Usted tiene familia, ¿están contentos de vivir acá?

Mi esposa y mis tres hijos (14, 11 y 8 años) están aquí conmigo y están todos muy satisfechos con esta experiencia. La gente es amigable y cálida, los bellos paisajes ofrecen posibilidades de viajar casi sin límites, esto sin olvidar las increíbles condiciones climáticas. Por supuesto, a veces se hace duro vivir tan lejos de nuestra familia y amigos, pero tratamos de compensarlo pasando lo mejor del verano finlandés cerca de nuestras raíces.

 

10. ¿Qué aspectos de la gente argentina le parecen más interesantes, por su semejanza o diferencia con los finlandeses?

Los argentinos viven el día a día mucho más que nosotros, lo cual tiene aspectos tanto positivos como negativos. También son muy curiosos con la gente que conocen y genuinamente apasionados en muchos aspectos de la vida, desde la cultura hasta el deporte.

 

11. ¿Cuáles son los aspectos más interesantes de su estadía en este país?

Disfruto tener la posibilidad de aprender y entender la cultura y la sociedad de un país con una historia tan rica. La tarea de un diplomático es ser un observador, pero también me gusta notar que, al ir conociendo a la gente de este país puedo construir puentes entre dos sociedades tan lejanas entre sí.

 

12. ¿Considera que ya ha experimentado totalmente las costumbres argentinas o habría algo que le gustaría hacer o probar ( bailar tango, comer algo típico, visitar algún lugar en especial etc.)

Aún hay muchas cosas que como familia no hemos tenido tiempo u oportunidad de hacer. Cabalgar por los campos definitivamente está en nuestra lista, al igual que esquiar, que esperamos concretar en Ushuaia en el mes de septiembre. Ballenas, pingüinos y glaciares son algunas de las cosas que no tenemos en Finlandia y son por lo tanto esenciales en nuestra agenda. Con respecto a la comida, ansío probar el cordero patagónico.

 

 

13. ¿Podría contar alguna anécdota que le haya ocurrido durante estos años aquí?

Poco después de llegar a Argentina, adoptamos dos cachorros y un gato abandonados. Ellos nos han provisto de muchos momentos inolvidables, desde destruir algunos muebles de nuestra casa hasta pelear con el perro del vecino. Pero también nos han ayudado a conocer nuestro barrio y la gente que vive allí mucho mejor. Nuestras mascotas nos acompañarán a nuestro próximo destino y serán un recuerdo viviente de nuestra experiencia argentina.