Resumen
- Para el autobús: se planifica el viaje en Jyväskylä Digitransit y se paga con Waltti Mobiili. El billete a Muurame cuesta 3,90 € y vale dos horas; la línea 21 sale de Kauppatori y tarda media hora.
- La iglesia de Alvar Aalto está cerrada casi siempre: la visita concertada cuesta 50 € y por dentro solo se ve en la misa de los domingos a las 11, a la que no se llega a tiempo en transporte público desde Jyväskylä. El «invierno cultural» va del 1 de septiembre al 31 de mayo.
- El desnivel de 12 metros del río Muurame que anuncian los folletos no es ninguna cascada: es el acumulado desde el lago Muuratjärvi hasta el Päijänne. La caída real bajo el puente peatonal no llega a los dos metros.
- El escudo de Muurame lleva la mora de los pantanos —lakka, aquí muurain—, que da nombre al pueblo.
EXCURSIÓN AL RÍO MUURAME
Se cumple hoy mi primera semana en Jyväskylä y no parece tanto.
He hecho bastantes cosas para conocer la ciudad y sus proximidades, y hoy me he aventurado un poco más: he ido hasta Muurame.
Cómo sacar el billete de autobús a Muurame.
Lo primero que tienes que tener en cuenta es cargar el móvil a tope, pues entre las fotos que vas a hacer, el navegador que necesitas para moverte y el uso que le vas a dar a las aplicaciones para pagar los viajes, te puedes quedar sin batería ya a media tarde.
No está de más que desconectes el wifi de tu teléfono cuando estés fuera para ahorrar batería y hacerte con una batería auxiliar, que tendrás que dejar aquí porque no está permitido ir en avión con ella.
Después visitas esta útil página para programar tu viaje, Jyväskylä Digitransit:
https://jyvaskyla.digitransit.fi/
Y luego descargarte Waltti Mobiili:

Cuando eliges un viaje en Jyväskylä Digitransit, puedes pagar en esta misma página habiéndote dado de alta previamente en Waltti Mobiili. Puedes hacerlo con tu tarjeta de crédito o puedes usar otros métodos.
Al principio es un poco lioso, comparado con otras aplicaciones que he usado, porque en Jyväskylä Digitransit tienes que entrar vía web. Y además, en las máquinas del autobús para cobrarte debes encajar exactamente el móvil posándolo en horizontal sobre la superficie para que lea el código QR correctamente.
Sin embargo, al segundo viaje ya lo has aprendido.
El precio del billete a Muurame es de 3,90€ y tienes 2 horas para utilizarlo. No es difícil localizar la parada de salida con la web, pero sí evitar que te salte la traducción en español y no te enteres de qué estaciones o paradas son.

La duración del viaje es variable, dependiendo de las paradas de esa línea a esa hora. Los autobuses son verdes y yo cogí la línea 21 desde Kauppatori (Jyväskylä centro) y tardé como media hora, dejándome el bus en Virastotie P (Muurame), en una parada vandalizada y sin indicación alguna.
No pensarías que esté en uso si no hubiera parado el autobús allí, y es también la que tienes que utilizar para volver a Jyväskylä.
A tu espalda hay una pequeña zona comercial con una cervecería (sin café) y un supermercado, donde por 1€ puedes servirte un café con leche en una máquina, que por cierto está bastante bueno. Puedes pagarlo en caja, porque con el autopago no me aclaro para cosas que no sean etiquetadas con QR. Si lo acompañas de unas Karjalanpiirakat la experiencia inmersiva será completa, y realmente satisfactoria (las caseras son otro nivel).

Una iglesia de Alvar Aalto
El reclamo para ir a Muurame ha sido la iglesia diseñada por Alvar Aalto que está en la parte alta del pueblo, un monumento poco significativo en su arquitectura, italianizante, pero un reclamo importante de la localidad, porque continuamos en la zona de Jyväskylä.
No es casualidad que te cruces con el Alvar Allon polku cuando subes por Sanantie.
La iglesia está cerrada habitualmente, pero se puede acordar una visita al precio de 50€, lo cual lo hace prohibitivo para una sola persona. Aún así, cada domingo a las 11 se puede asistir a misa y así poder ver su interior. Desafortunadamente no llegas a tiempo en transporte público desde Jyväskylä aunque cojas el primer autobús.
El invierno “cultural” dura desde el 1 de septiembre al 31 de mayo, por lo que muchas iglesias monumentales no tienen acceso más que solicitando la visita. La dispersión de la población y el clima tienen la explicación de la poca demanda de visitantes.
Tampoco estaba abierto el café adyacente, sujeto al mismo tipo de régimen, así que me dirigí cuesta abajo al Luontopolku o camino de la naturaleza del río Muurame, mucho, mucho más interesante.

Muuramenjoen luontopolku
El río Muurame se anuncia en los folletos turísticos como que tiene un desnivel de 12 metros, e imaginé, sorprendido por la escasez de montañas y desfiladeros, que se trataba de una cascada. Así que pregunté a un apacible lugareño sobre un fall (en inglés) o koski (rápidos) cercano en el río. El hombre, algo confuso viendo mi entusiasmo, no dijo que no, sino que me señaló que siguiera el camino que me indicaba a la derecha.
A decir verdad, la velocidad del agua en ese primer tramo prometía.
Y después de muchos meandros y remansos de agua y unos cientos de metros de bellísimas retuertas, oigo el rumor de caída del agua.
La decepción fue grande, pues se trata de una represa del río que vierte el agua por debajo de un puente peatonal, con apenas una caída de menos de 2 metros. Los 12 metros debe de tratarse del desnivel acumulado desde el lago Muuratjärvi y el estanque Muuramenlampi hasta desembocar en Kylänlahti, una pequeña bahía del lago Päijänne.

Las ilusiones de haberme encontrado con un pequeño Imatrankoski se habían desvanecido.
Hay bastante gente por allí, según los estándares finlandeses. Me cruzaría con unas 8 personas, que te miran a los ojos con una sonrisa apenas adivinable. Y tan sólo los muy mayores saludan a la usanza española y alemana cuando te cruzas, que aquí es, simplemente, un casi inaudible hei.
Confieso que es de agradecer. En Madrid puedes cruzarte en la sierra fácilmente con más de 20 ó 30 personas, y casi tienes que saludar a todos. En Alemania es peor incluso, porque además necesitas añadir entusiasmo y forzar la sonrisa. Creo que me gusta más esta manera de no saludar.

El sendero es realmente precioso, distinto, casi diría mágico en alguno de sus recovecos; entre estanque de palacio barroco centroeuropeo y marismas de abedules chamánicos de Laponia. Una sensación de admiración y bienestar incomparable para estar en un parque urbano.
Los ánades reales y los porrones osculados le dan el aspecto de estanque apacible; las gaviotas reidoras te indican la proximidad de grandes masas de agua; y los troncos caídos cubiertos de hongos y los abedules enhiestos hasta el cielo le aportan lo salvaje y misterioso. Muy pocos senderos te dan tanto en tan poco recorrido.
Esta localidad tiene en su escudo de armas una baya y hojas de lakka, que aquí se llama, no por casualidad, muurain. Es la mora de los pantanos. Me encontré con una mata de esta planta, sin bayas, en un talud, cerca del rápido del puente peatonal.
Al final del sendero, ya viendo las bahías Kylänlahti y Saarenlahti del larguísimo lago Päijänne, me encontré con un taller de reparación de embarcaciones con veleros modernos de un mástil, y algunas lanchas almacenadas en tierra que han marcado una época en la navegación de las aguas interiores de Finlandia desde hace décadas.
Resumen en fotos
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Fotos, de izquierda a derecha y de arriba a abajo:
1.- Iglesia de Alvar Aalto desde Seurakuntakoti.
2.- Iglesia de Alvar Aalto y jardín.
3.- Construcción tradicional abandonada junto a Luontopolku/ Muuramentie.
4.- Rápidos del río Muurame al comienzo del sendero.
5.- Luontopolku hacia la mitad del recorrido.
6.- Cañaverales en Kylänlahti, desembocadura del río Muurame.
7.- Puerto de reparación de embarcaciones en Saarenlahti.
8.- Veleros en quique seco en Saarenlahti.
9.- Vieja motora varada en Saarenlahti.
Nota sobre las fotografías: salvo que se indique otra cosa en el pie, todas las fotografías fueron tomadas por el autor el mismo día del que trata el artículo, en los lugares que se mencionan.
Nota: las marcas y empresas citadas no tienen ningún interés comercial o económico en este artículo; sólo se describe la experiencia del autor.
Artículo original en: jyvaskyla-erasmus.blogspot.com









