El puerto de Juurikkasaari en SäynätsaloEl puerto de Juurikkasaari en Säynätsalo

Resumen

  • El ayuntamiento de Säynätsalo (1949-1952) salió de un concurso por invitación que Aalto ganó con la propuesta «Curia». Todo es ladrillo rojo grueso y rugoso, y el salón de plenos se eleva como un castillo sobre el conjunto. Hoy hay galerías, apartamentos y cafetería; las oficinas solo abren en verano.
  • La Casa Experimental de Muuratsalo, que Alvar y Elissa Aalto construyeron entre 1952 y 1954 como villa de verano y laboratorio de materiales, solo se visita en verano con cita del Museo Alvar Aalto2. Se quedó a las puertas de la cerca.
  • Los retablos de la iglesia de Säynätsalo —de 1927, obra de Armas Lindgren y Bertel Liljeqvist, financiada por Hanna Parviainen— los pintó Hanna Rönnberg, la mejor amiga de Ángel Ganivet durante su estancia en Helsinki entre 1896 y 1898.
  • En el atrio está el Cementerio de los Héroes, con 32 soldados caídos, y la escultura «Mies mieheltä» (1948) de Wäinö Aaltonen, el mismo autor del Paavo Nurmi de bronce de Helsinki.
  • Aviso práctico: los billetes de Waltti Mobiili duran solo dos horas. El suyo caducó treinta segundos antes de que llegara el autobús.


SÄYNÄTSALO Y MUURATSALO

En busca de Alvar Aalto

En conversación con las coordinadoras de la EOI, uno de los posibles trabajos para la beca ERASMUS+ que salió fue la de hacerlo respecto de las obras de Alvar Aalto en Jyväskylä y su región.

En el centro de la ciudad ya he visitado las piscinas AaltoAlvari, en Muraame la iglesia y hoy en Säynätsalo el ayuntamiento, pero me he quedado con las ganas de ver la Casa Experimental de Muuratsalo. Las visitas son organizadas por el Museo Alvar Aalto2 y se realizan sólo en verano, así que me quedé a la entrada de la cerca, sin poder verla ni de lejos y un poco contrariado.

Enlace

Muuratsalon koetalo

La excursión a las islas de Aalto y Wivi Lönn

Cogí el autobús 16 en Jyväskylä desde Kauppatori 8 hasta la calle circular de Parviaisintie, cerca de Juurikkasaari, ya en la isla de Säynätsalo. En unos 30 m. estaría.

Usé el plano de papel para orientarme y vi que Juurikkasaari me permitiría acercarme hasta la costa. Allí, con un golpe de viento infernal, casi de montaña y a 4º C de temperatura, me puse unos bajo-guantes, la capucha del forro polar y la del cortavientos para aguantarlo. Se había creado hasta oleaje en el lago.

El puerto de Juurikkasaari en Säynätsalo
El puerto de Juurikkasaari en Säynätsalo

Algunos operarios y propietarios reparaban los barcos en tierra y otros los mantenían estando a flote. Es sorprendente cómo pueden hacer actividades al aire libre con este clima tan molesto e impredecible, pero el hombre es el fruto de su necesidad, o como decía Ortega: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo” publicado en su obra Meditaciones del Quijote (1914).

En unos instantes amainó el viento y el sol radiante se asomó otra vez entre las nubes, me quité las capuchas y todo normal de nuevo. Este clima es así.

El tiempo de hoy en Juurikkasaari me hace dudar si se podrán utilizar las instalaciones al aire libre, con su escenario y terraza, algo más que para unas pocas semanas al año.

Me alejé de esa zona tan desapacible hasta el más protegido entorno urbano, buscando la emblemática iglesia ocre y plateada de Armas Lindgren.

Iglesia de Säynäsalo, de Lindgren
Iglesia de Säynäsalo, de Lindgren

La iglesia de Säynätsalo

Tener como destino una iglesia monumental es una alegría en estas soledades urbanizadas de viviendas funcionales, diseños de encargo y algunas evocadoras casas viejas de madera pintadas de rojo o amarillo. Aunque de vez en cuando surja en una plaza ajardinada una pequeña escultura o un monumento en granito, la piedra que define el carácter histórico de los finlandeses.

Acostumbrados a superar las dificultades, han conseguido urbanizar y civilizar un entorno rocoso, encharcable e inhóspito durante 7 meses al año a través de senderos asfaltados para bicis y peatones que cubren cómodamente cualquier destino, muy en la línea de los caminos de Roma.

La construcción de esta iglesia fue financiada por la consejera comercial Hanna Parviainen, directora de las fábricas de Säynätsalo y diseñada por los arquitectos Armas Lindgren y Bertel Liljeqvist. Se terminó de construir en 1927, con capacidad para 350 fieles sentados, y consagrada el 6 de enero de 1927.

Hanna Rönnbergpor Ida-Gisiko Spärck
Hanna Rönnbergpor Ida-Gisiko Spärck

Los retablos de Hanna Rönnberg

Todas las veces que he intentado entrar en una iglesia antigua en Jyväskylä y su región las he encontrado cerradas, incluso programando mi visita para los domingos. Me ha pasado con la Kaupunginkirkko y la Taulumäenkirkko de Jyväskylä, con la Muuramenkirkko y ahora con la Säynätsälonkirkko. Tan solo he podido acceder a la moderna e interesante iglesia católica del barrio de Puistola para asistir al oficio.

Hoy me disgusta un poco más porque me quedaré sin ver, quizá para siempre, los retablos de Hanna Rönnberg del interior. ¿Pero quién es Hanna Rönnberg y por qué me suena una artista tan desconocida en la propia Finlandia?

Se trata de la mejor amiga de Ángel Ganivet en Helsinki. El escritor mantuvo una cordial y verdadera amistad con esta pintora cuando residió en Kaivopuisto, entre 1896 y 1898.

Los retablos de esa iglesia fueron pintados por ella. Esta respetada artista, algo eclipsada por otros contemporáneos de renombre, pintó dos temas centrales relacionados con la Navidad para el retablo: la Adoración de los pastores y la llegada de los Reyes Magos. La pintura superior, de mayor tamaño, representa a los Reyes Magos, y en ella aparecen junto con sus sirvientes y camellos, vagando por los desiertos arenosos siguiendo la estrella.

Enlace

Hanna Rönnberg

Hanna Parviainen, mirando su obra
Hanna Parviainen, mirando su obra

El entorno de la iglesia tiene dos esculturas

Podemos ver en el exterior dos esculturas interesantes, una es de la promotora de la iglesia, Hanna Parviainen, diseñada por Sonja Vectomov e instalada en 2013.

La otra es del famoso escultor Wäinö Aaltonen, dedicada a los héroes finlandeses de las guerras del siglo XX. El artista es también el autor de la conocida escultura en bronce a Paavo Nurmi en Helsinki (1925).

Enlaces

En www.jyvaskylanseurakunta.fi

En https://visitjyvaskyla.fi

Escultura de Wäinö Aaltonen
Escultura de Wäinö Aaltonen

Cementerio de los Héroes / Muistomerkki (memorial)

El Cementerio de los Héroes, ubicado en el atrio de la iglesia, fue inaugurado en 1939. Los primeros héroes recibieron la bendición el 21 de enero de 1940. En total, 32 soldados caídos han sido enterrados en este lugar. Además, se ha erigido una lápida en memoria de un héroe que permaneció en el campo de batalla.

El diseño actual del Cementerio de los Héroes se basa en el plan del arquitecto Aulis Blomstedt (1943). Allí se erigió una estatua de bronce en honor a los héroes, titulada «Mies mieheltä», diseñada por Wäinö Aaltonen e inaugurada en 1948.

La traducción significa «De hombre a hombre» y «Hombre por hombre», indicando un doble significado: la comunicación sincera y de frente entre los soldados y su compromiso con el camarada en el campo de batalla.

Es una escultura de bronce sobre un pedestal de piedra natural que representa a dos soldados con trajes de nieve, uno de ellos herido y el otro portando una bandera.

Enlaces

Säynätsalon hautausmaa

Sankarihautausmaat

Säynätsalon Kunnantalo, de Alvar Aalto
Säynätsalon Kunnantalo, de Alvar Aalto

Säynätsalon kunnantalo

El ayuntamiento diseñado por Alvar Aalto en la población de Säynätsalo se construyó entre 1949-52, y constituye uno de los mejores ejemplos de su arquitectura.

Se realizó a partir de un concurso por invitación celebrado en 1949. Aalto ganó el concurso con su propuesta «Curia» e inmediatamente recibió el encargo de diseñar el edificio, que es uno de los más admirados del arquitecto.

El material principal, tanto en las fachadas como en los interiores públicos, es de ladrillo rojo grueso y rugoso. Se encuentra en una pequeña vaguada, basculada hacia el lago Päijänne. El salón del ayuntamiento se eleva por encima del resto del conjunto arquitectónico, a modo de castillo, pero hoy en día el edificio está semioculto y a la sombra de elevados pinos y las construcciones recientes.

Los espacios de oficinas ahora albergan galerías de arte y espacios de exposición. Existen viviendas para empleados en el interior del edificio y las oficinas se abren a los visitantes solo en verano.

Ayuntamiento de Säynätsalo, patio superior
Ayuntamiento de Säynätsalo, patio superior

El Ayuntamiento de Säynätsalo ofrece apartamentos para estancias de una noche y residencias de larga duración para investigadores y estudiantes.

Dispone también de una cafetería en los bajos, abierta de lunes a sábados hasta la hora de comer, y cerrada los domingos. Programa tu visita cuidadosamente si quieres seguir tu costumbre española de monumento + café + pastelito para disfrutar en plenitud.

Enlace a la cafetería

https://www.aabakery.fi/uutiset/

Enlaces

https://visit.alvaraalto.fi/fi/kohteet/saynatsalon-kunnantalo/

https://visitjyvaskyla.fi/kohteet/alvaraalto-muuratsalon-koetalo/

Tienda-museo en Lehtissaari
Tienda-museo en Lehtissaari

Y ahora, por la Muuratsalon koetalo

La mejor manera de conocer un país es, sin duda, a pie. Te permite pararte, observar, tocar y preguntarte sobre cada cosa, si quieres. Obviamente hay que desplazarse hasta el lugar aproximado en algún medio sobre ruedas, pero si vas en bici, la experiencia no será igual.

Coje el autobús cuando puedas; hasta Muuratsalo hay un buen servicio cada hora los domingos desde Jyväskylä centro.

Bajar hasta el lago Päijänne por Parviaisentie desde Säynätsalon kunnantalo debió de ser una experiencia distinta en tiempos de Aalto, que quizá vería las aguas desde él.

Bahía de Vuorenlahti, en Muuratsalo
Bahía de Vuorenlahti, en Muuratsalo

Después enfilas el puente colgante Louhunsalmenriippusilta y ya estás en la breve isla de Lehtissaari, en principio nada distinta de cualquier otra, si no fuera por la peculiaridad de su tienda-museo Perälä, un lugar lleno de objetos viejos inservibles que sobran de las casas, y que, sobra decirlo, estaba cerrada.

Al menos su entorno es rabiosamente bello, hasta en los detalles nimios de unos pequeños y amarillos narcisos en la entrada de cualquier casa.

El viento arrecia y empiezan a caer unos ligeros copos de nieve cuando atravieso el estrecho Kuusainsalmi por la pasarela Lemmensilta. El camino de la izquierda que va por la calle Haikantie, ya en la isla de de Muuratsalo, te lleva directo a la zona de viviendas diseñada por Wivi Lönn, que visitaré alguna otra vez si se da la ocasión.

Bahía de Uohuanlahti, en Muuratsalo
Bahía de Uohuanlahti, en Muuratsalo

Continúo recto, y en Saaritie, veo a la izquierda unas magníficas residencias volcadas a la bahía de Vuorenlahti, donde pude ver una pareja de somormujos lavancos y mi primera serreta grande, una especie harto rara en mis latitudes. Con esto, y el paseo, ya habría sido suficiente. Pero el día me tenía reservadas más satisfacciones.

El sol volvió a asomarse y tomé unas buenas fotografías de barcas volcadas. Seguramente Aalto no disfrutó de las mismas vistas en las fechas en las que se estableció aquí, viendo la bahía prácticamente virgen.

Entrada a la Casa Experimental de Alvar Aalto
Entrada a la Casa Experimental de Alvar Aalto

Alvar y Elissa Aalto mandaron construir la Casa Experimental en la isla de Muuratsalo (Jyväskylä) entre 1952 y 1954. La utilizaron como villa de verano y estudio experimental, donde probaron nuevos materiales y técnicas de construcción. El sitio está ubicado a orillas del lago Päijänne y pertenece a la Fundación Alvar Aalto.

Llegué hasta la puerta de entrada y es solo visitable durante los veranos, concertando una cita a través del Museo Alvar Alto2.

Sin el desconsuelo desbordado, me preocupé más de volver a casa en bus antes de que se hiciese de noche y de hacer tiempo en el único café del lugar, un estiloso sitio para comer, tomar una copa, escuchar música o jugar al Trivial, todo en uno, regentado por una parlanchina, insistente y amable señora de mediana edad, que me preguntó hasta dos veces de dónde era, y no tuve más remedio que decírselo.

Café Table en Bois, en Muuratsalo
Café Table en Bois, en Muuratsalo

El sitio está a unos cientos de metros de la casa de Aalto, en la misma calle Vuorenlahdenkatu, y ponen la mejor tarta de queso con mermelada que he comido hasta la fecha en Finlandia, que no es poco. Y un café con leche y vasito de agua, así, con estilo. Se llama “Table en Bois”, muy recomendable.

Enlace al café y la tarta

https://www.myheartplace.fi/

Mi vuelta a Jyväskylä fue un pequeño rosario de confusiones. Estaba esperando el bus de las 18:45 de Muuratsalo a Jyväskylä cuando me advirtió la conductora de un coche que se paró enfrente mía que saldría a las 7, viendo el frío que hacía en la calle y mi actitud estática. Así que le dije que iría andando.

Mis planes eran ir avanzando hasta ver que se cruzaba el bus 16 en dirección contraria a mi marcha y calcular cuándo daría la vuelta. Eso no sucedió y me adelantó por sorpresa ya en Lehtissaari (evidentemente vino por otro camino), así que mi último cartucho sería el bus de las 20:07, con parada junto al ayuntamiento de Säynätsalo. Lo malo era que quedaba una hora al relente, y busqué un sitio abierto que no fuera la pizzería Aalto de más abajo de la calle.

Kylän Kammari, en Pappilantie
Kylän Kammari, en Pappilantie

El cercano café Kylän Kammari, en Pappilantie 6, también estaba cerrado, así que me entretuve observando las diminutas flores nacientes de la trasera del ayuntamiento y buscando el pájaro carpintero que repiqueteaba un pino enfrente de mi parada.

Los billetes pagados con la app Waltti Mobiili duran sólo dos horas, lamentablemente, y mi autobús llegó pasados 30 segundos de la hora, con lo que había expirado cuando lo metí debajo del lector del bus.

Se lo dije al conductor, que en un inglés más precario que mi finés me dijo que sacara otro. Al preguntarle la zona me dijo A, pero en su larga explicación no entendí que dijo de zona A a B, por lo que con las prisas y el bamboleo del bus compré un billete de A->A y claro, no funcionó. El señor conductor se apiadó de mis dos billetes fallidos pagados y me dejó sentarme sin más.

Estaba deseando llegar al calor de casa y no experimenté más intentos de café fuera. Apetecía una sauna, sobre todo viendo mis pies blanquecinos por el frío, pero tenía ganar de sentarme a escribir todas las experiencias de este día tan interesante.

Nota sobre las fotografías: salvo que se indique otra cosa en el pie, todas las fotografías fueron tomadas por el autor el mismo día del que trata el artículo, en los lugares que se mencionan.

Nota: las marcas y empresas citadas no tienen ningún interés comercial o económico en este artículo; sólo se describe la experiencia del autor.

Artículo original en: jyvaskyla-erasmus.blogspot.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *