Placa dedicada a Ángel Ganivet en un banco de Kaivopuisto, HelsinkiPlaca dedicada a Ángel Ganivet en un banco de Kaivopuisto, Helsinki

Resumen

  • Escribió el último artículo del diario en el café-restaurante de la torre de agua de Harju, el mirador desde el que se reconoce la ciudad entera: del trampolín de Nykänen al escondido patio de casas de madera de Toivola.
  • Ángel Ganivet llegó a Helsinki en enero de 1896, con las nieves, y murió en las aguas heladas de Riga a comienzos del invierno de 1898. Sus Cartas finlandesas (1897) describen ese paso del letargo del invierno a la embriaguez de los días interminables.
  • Jyväskylä está a 62° de latitud norte, la misma que Talkeetna, en el interior de Alaska. La primavera llega más tarde que a Helsinki y es precaria: en mayo unos van con gorro y guantes mientras otros ya visten manga corta.
  • En Harju dominan los pinos silvestres, y los serbales jóvenes del sotobosque brotan todos a la vez, dándose prisa para aprovechar una estación muy corta.
Torre de agua de Harju
Torre de agua de Harju

EL MIRADOR Y LA COLINA

He querido escribir el último artículo del blog en lo más alto de Jyväskylä, en su colina emblemática, en Harju. Muy cerca de la escuela en la que he estado algo más de un mes intentando manejar la gramática del finés, que a veces parece una tarea de Sísifo, valga también el símil de la roca con la de esta colina.

Desde su café restaurante lo primero que me ha venido a la memoria son las letras de Ángel Ganivet grabadas en una placa en su edén de Kaivopuisto:

«El período de las nieves es propicio para soñar aletargado, como reptil que hace su laboriosa digestión, y al salir del letargo se cae en la embriaguez de los días interminables, en que el sol apenas se ausenta, en que desde el lecho, por las ventanas de par en par abiertas, ve uno desvanecerse las luces del crepúsculo vespertino, cuando surgen por Oriente las de la aurora. Entre el letargo y la borrachera corre veloz el tiempo y vive uno feliz: solo turba esta tranquilidad la idea vaga de una vida más enérgica. La gente del país tiene acaso el presentimiento de esta vida: pero el meridional tiene fijo el recuerdo, que a veces asalta violentísimo, y produce la incurable nostalgia. A mí me asaltó en la primavera…»

Ángel Ganivet. Cartas finlandesas, 1897

Ganivet llegó a Helsinki con las nieves, un enero de 1896, y se marchó para siempre en las heladas aguas de Riga, ya iniciado el invierno de 1898.

Yo llegué a Jyväskylä a mediados de abril, que era invierno todavía, y me marcho mañana, iniciada ya la primavera desde hace pocos días, con los brotes tiernos y verde claro de abedules y serbales en esta colina de Harju plagada de largos pinos anaranjados.

Tobogán de inviernopara trineos en Harju
Tobogán de inviernopara trineos en Harju

No me han asaltado el letargo ni el violento recuerdo del sur, y tampoco tengo el carácter melancólico de mi admirado escritor. Pero sí el sentimiento nostálgico de dejar aquí esta primavera, acaso el período más feliz del país.

Si en Helsinki se espera el renacimiento de la naturaleza cada año en abril, aquí tarda un poco más. Los habitantes no se fían del cambiante clima, y aún en mayo, algunos llevan todavía gorros y guantes cuando otros ya van en manga corta, como desafiando al sol para que se quede.

Ayer llovió todo el día y hoy seguro que algo también. Me voy en primavera, sí, pero en una primavera precaria, que pronto dará paso a un muy corto verano que concentrará las energías de los habitantes de Jyväskylä, acostumbrados a vivir siempre para el invierno. En la taiga, a 62º de latitud norte, la misma de Talkeetna, en el interior de Alaska.

Bosque de pinos silvestres y serbales,Colina de Harju
Bosque de pinos silvestres y serbales,Colina de Harju

En Harju los pinos silvestres dominan el paisaje, y los jóvenes serbales de al pie nacen todos a la vez, dándose prisa para aprovechar la estación.

No sé cómo será esta colina nevada, pero después de un par de días de lluvia en este mayo que empieza, aparenta ser un precioso bosque más que un parque de medianas cuestas con zorzales.


La panorámica

He dejado la näkötorni de Harjun Vesilinna para el final de mi viaje, como hice con el Museo Aalto2, para recordar mejor los lugares por los que he transitado durante 5 semanas, y que abarcan los 4 puntos cardinales de esta ciudad, entre los lagos Jyväsjärvi, Tuomiojärvi y Palokkajärvi.

Kirkkopuisto, Jyväskylän kaupungintalo, el puerto en Lutakkoy al fondo la torre de agua de Kuokkala
Kirkkopuisto, Jyväskylän kaupungintalo, el puerto en Lutakkoy al fondo la torre de agua de Kuokkala

Arriba de la torre he sonreído al comprobar un ciudad magnífica, moderna y bella desde lo alto, donde podía identificar cada uno de los puntos que marcaban las fotografías que existen allí para orientarse. Desde la enorme y orgullosa plataforma de esquí de Matti, hasta el escondido patio de casas de madera de Toivola.

Desde arriba se tiene conciencia de la magnitud entre lagos donde se ubica el centro de la ciudad, de su puerto, de sus bosques y senderos naturales, los edificios de viviendas de terrazas acristaladas y su esbelto puente ciclo-peatonal, qué gran acierto paisajístico con sus tirantes y sus dos torres.

Paviljonki, el centro de eventos deJyväskylä. Al fondo, Halssila.
Paviljonki, el centro de eventos deJyväskylä. Al fondo, Halssila.

El pequeño puerto de Lutakko, junto al puente de automóviles que conecta el centro con Kuokkala, resplandece en el reflejo del agua del lago, en este día nublado y claro a la vez. Asombra también la dimensión del lago Jyväsjärvi, que he rodeado tantas veces andando, corriendo y haciendo marcha nórdica.

Todo un compendio de la ciudad durante el largo tiempo que permanecí allí, localizando sitios casi desde el aire.

No he querido abandonar la actividad en Jyväskylä sin tomarme un café con un korvapusti en la cafetería restaurante de Harjun Vesilinna, más típico, imposible. Pero el museo de aquí lo voy a dejar para otra vez.

Enlace

Harju ja näkötorni

La luz artificial es necesaria aquí en mayo.Café-restaurante Vesilinna
La luz artificial es necesaria aquí en mayo.Café-restaurante Vesilinna

Café-restaurante Vesilinna,Torre de Harju
Café-restaurante Vesilinna,Torre de Harju

Terraza del restaurante-café,Café-restaurante Vesilinna
Terraza del restaurante-café,Café-restaurante Vesilinna

Café con korvapusti,Café-restaurante Vesilinna
Café con korvapusti,Café-restaurante Vesilinna

Näkötorni de Harju,desde el café-restaurante Vesilinna
Näkötorni de Harju,desde el café-restaurante Vesilinna

Nota sobre las fotografías: salvo que se indique otra cosa en el pie, todas las fotografías fueron tomadas por el autor el mismo día del que trata el artículo, en los lugares que se mencionan.

Nota: las marcas y empresas citadas no tienen ningún interés comercial o económico en este artículo; sólo se describe la experiencia del autor.

Artículo original en: jyvaskyla-erasmus.blogspot.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *