La noche tiene mil luces

Cerca del Cerro Torre, en Santa Cruz (Chalten). Año 2014

 Fennia entrevistó a la Astrónoma y Dra. en Geofísica Ingrid Meschin

 

Ingrid Meschin es descendiente de estonianos por su padre, Uno, nacido en Valga, Estonia;  y argentinos por su madre oriunda de San Luis. Ha visitado Estonia, país del que comenta “es muy chiquito pero muy lindo con pequeñas fortificaciones y gente muy amable”. Estudió astronomía en la Universidad de La Plata, carrera en la que obtuvo su Licenciatura y luego el Doctorado lo hizo en la Universidad de la Laguna en Tenerife, España. La codirectora de su tesis de Licenciatura fue Virpi Niemelä, inmigrante finlandesa, que llegó a la Argentina en el año 1952 con sus padres y hermanos.

La  discípula de  Virpi, nos contó con sencillez y calidez sobre su carrera y las decisiones que desde su lugar de investigadora en Astronomía y Astrofísica tomó con el corazón.

 

-¿Cuál es el tema de tu tesis doctoral?

– Fue en Astrofísica, sobre una galaxia vecina a la nuestra, La Nube Mayor de Magallanes, visible a simple vista desde el hemisferio sur. Trabajé sobre datos estudiando la evolución de estrellas. El tema es acerca de la historia de formación estelar, y cuando estaba casi completamente escrita la tesis, mediciones muy precisas realizadas con el Telescopio Espacial, arrojaron nuevos datos y con ellos cambió el paradigma, debido a que antes se consideraba que ambas Nubes de Magallanes -tanto la Nube Mayor como la Nube Menor- eran satélites de nuestra galaxia Vía Láctea, ahora se sabe que son independientes, pero se están acercando y están siendo atrapadas por nuestra galaxia.

 

– Este cambio ¿te perjudicó para la finalización de tu tesis?

-Un poco, las conclusiones aún no estaban escritas, así que sólo hubo que interpretar los resultados obtenidos en función de los nuevos datos observacionales y las escasas simulaciones numéricas disponibles hasta ese momento. Se podría decir que nuestros resultados mostraban más acuerdo con lo nuevo que con el antiguo conocimiento de la interacción de nuestra galaxia con las dos Nubes de Magallanes.

 

– ¿Naciste en Bariloche y ejercés tu profesión allá en el sur?

– Soy porteña, nací en Buenos Aires, pero me considero barilochense. Actualmente trabajo en colegios públicos y privados enseñando Física y también en la Universidad Tecnológica Nacional.

 

-¿Cuándo fuiste a vivir a Bariloche?

-Bueno es una historia antigua, mis padres se casaron y fueron de mochileros a esa zona, y se enamoraron de Bariloche. Luego cuando pudieron, se compraron un terreno y volvieron a vivir allí. Vine desde chica y amo las montañas y el lago. De hecho practico montañismo. Escalé incluso casi totalmente el Aconcagua en Mendoza. Y después de terminar mi doctorado en España quise volver porque extrañaba mis montañas y el maravilloso cielo nocturno que se ve en Bariloche.

 

– ¿Sos un poco mística?

– Más bien ermitaña. Virpi también lo era. Creo que casi todos los astrónomos lo somos, como también muy observadores, meticulosos y perfeccionistas.

 

-¿Cómo surgió tu vocación?

-Siempre quise saber cómo funcionan las cosas a un nivel profundo, atómico. No me conformo con que me digan “esto es una silla”. Quiero saber por qué son como son.

 

– ¿Encontraste alguna respuesta a esa inquietud a través de tu carrera?

– Físicamente comprendo más cómo se organiza la materia, pero la respuesta espiritual está adentro nuestro.

 

– ¿Es cierto que vemos la luz de estrellas que tal vez hace tiempo han desaparecido?

– Sí, la luz viaja a velocidades enormes, pero las estrellas de las cuales partió pueden no existir más. Hay que pensar que la luz que sale del Sol tarda ocho minutos en llegar a la Tierra, por lo tanto desde estrellas más lejanas tardan mucho más, cuanto más alejadas están, más tarda la luz que emiten en llegar.

 

– ¿Considerás que podría haber vida en otra parte?

– Seguramente que sí, pero creo que no la vamos a encontrar, el universo es inmenso. Además no necesariamente sería como la vida que nosotros conocemos. Pensamos que todo tiene que ser como nosotros, porque es lo único que conocemos.

 

– ¿Cómo recordás a la astrónoma Virpi?

– Mi vínculo con ella surgió porque mi director de la tesis de licenciatura el Dr. Olano de la Universidad de La Plata dijo que la mejor co-directora que yo podía tener era Virpi Niemelä porque ella era una luchadora tenaz, y en algunas situaciones dentro de la Facultad era necesaria la fuerza de carácter para lograr que te escuchen y permitan el acceso a diferentes fuentes. Ella era estricta, correcta, peleaba por la justicia. Aceptó de inmediato mi propuesta y solía decir: “yo no soy muy alta pero soy robusta y sé cómo actuar frente a las dificultades”.

Después de la Licenciatura fui a hacer mi doctorado a España y cada vez que venía de visita pasaba por el observatorio de La Plata donde ella trabajaba y la mantenía al tanto de mi investigación. Se entusiasmaba mucho con el tema de las explosiones de rayos Gamma, una radiación de alta energía que se emite y viaja por el universo para siempre. Para esa época, hace unos 12 años, no se sabía casi nada de la procedencia de esa radiación, era un enigma. “Si ese algo estuviera cerca de acá, desapareceríamos al instante” decía Virpi.

 

 

Virpi NiemalaVirpi Niemelä nació el 26.12.1936 en Helsinki y falleció en La Plata el 18.12.2006. Fue Investigadora y Científica de la Facultad de Astronomía y Geofísca de La Universidad de La Plata,  Profesora Emérita de esa casa  de estudios. Profesota Titular y a caro de la Cátedra de Astronomía Observacional en el momento que falleció. Miembro de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Prov. de Bs.As. Una de las dos mujeres que integraron la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Premio Konex de  Platino en el 2003. Miembro de la Sociedad Astronómica del Reino Unido. Fue nombrada entre las mujeres finlandesas creadoras de carrera en el extranjero en “Le Dictionnaire Universel des Crértrices, editions des Femmes 2014”, p.4.982.El Asteroide 5.289 lleva el nombre de Niemelä  por ella, entregado por la Unión Astronómica Internacional.

-Parece ser una carrera muy difícil…

– Sí lo es, ya que hay que saber mucha física y también matemática como herramienta de la física, además de la parte astronómica. Otra cuestión es que todo el instrumental está en constante evolución y hay que mantenerse muy al día en ese aspecto, porque los datos que se extraen del instrumental de última generación producen grandes avances y con ellos se va afinando cada vez más el conocimiento astrofísico, pueden surgir observaciones que tiran abajo, o refuerzan, el conocimiento previo de un fenómeno celeste. Hay que estar muy al tanto de las últimas investigaciones y resultados de los colegas.

 

– ¿Podés desarrollar todo lo que estudiaste en Bariloche?

-No, pero quería volver al sur, a mi ciudad Para hacer astronomía tenía que estar en Buenos Aires, Córdoba o La Plata, y no me gusta vivir en lugares con tanta gente.

 

 

 

 

 

 

Desde Bariloche Ingrid comenzó su carrera universitaria en La Plata y desde allí siguió sus investigaciones en España, pero decidió volver a la Argentina, a su lugar en el mundo, desarrollando su vocación en la enseñanza secundaria y universitaria.

 

Dra. Ingrid Meschin
Gracias por la entrevista otorgada a  Fennia.

Sugerimos  leer el artículo-homenaje a Virpi Niemelä: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-3152-2007-01-26.html